Con la Abuela Margarita nos encontramos un hermoso y dulce Corazón de Niña,
tal como el nombre de su trabajo musical, que recientemente fué lanzado
al mercado con la colaboración de Amparo Sánchez, para así poder
disfrutar del mensaje de esta gran mujer también de forma musical.
La Abuela Margarita, curandera y guardiana de la tradición maya, se crió
con su bisabuela, que era curandera y milagrera. Practica y conoce los
círculos de danza del sol, de la tierra, de la luna, y la búsqueda de
visión. Pertenece al consejo de ancianos indígenas y se dedica a sembrar
salud y conocimiento a cambio de la alegría que le produce hacerlo,
porque para sustentarse sigue cultivando la tierra. Cuando viaja en
avión y las azafatas le dan un nuevo vaso de plástico, ella se aferra al
primero: ‘No joven, que esto va a parar a la Madre Tierra’. Rezuma
sabiduría y poder, es algo que se percibe con nitidez. Sus rituales,
como gritarle a la tierra el nombre del recién nacido para que reconozca
y proteja su fruto, son explosiones de energía que hace bien al que lo
presencia; y cuando te mira a los ojos y te dice que somos sagrados,
algo profundo se agita. Ella nos dice: ‘Tengo 71 años. Nací en el campo, en el estado de Jalisco
(México), y vivo en la montaña. Soy viuda, tengo dos hijas y dos nietos
de mis hijas, pero tengo miles con los que he podido aprender el amor
sin apego. Nuestro origen es la Madre Tierra y el Padre Sol. He venido a
la Fira de la Terra para recordarles lo que hay dentro de cada uno.’
La mujer es la educadora de la humanidad y el cambio en el mundo viene a
través de la mujer. Éste se encuentra en el equilibrio de la energía
femenina, cuando la mujer coja de nuevo su lugar, cuando encuentre su
sitio y empiece de nuevo a amarse y valorarse, el hombre ocupará el
suyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario