Charla de José María Garzón sobre la Magia del Niño Interior
impartida en el Aula Magna de la Universidad de Almería, 14 de
noviembre de 2013.
A la hora de hablar de nuestro “niño interior” es posible que mucha gente se sonría, que no entienda su significado. En ocasiones se asocia a la infancia a ese periodo de “ciega inocencia” donde uno no entiende aún muy bien cómo es eso llamado "mundo", o esa entidad llamada "vida". Se les permite por ello a los niños cierto toque de locura, de espontaneidad, porque sencillamente, “aún no saben”. Sin embargo, es posible que sepan mucho más que nosotros, que dispongan de valores que ya hemos perdido.
Nuestro niño tiene unas emociones completas, intensas, de alegría, de felicidad, de tristeza. Es nuestro hemisferio derecho, es el SENTIR, el VIVENCIAR, nuestro hemisferio izquierdo es el adulto, hace, PIENSA, ACTÚA. Cuando de niños se vive abandono, maltrato, nos avergüenzan etc. El dolor es tan grande, tan insoportable que el ADULTO INTERIOR SE DESCONECTA del NIÑO INTERIOR para no sufrir.
El perfeccionismo, el miedo y demás son síntomas de la DESCONEXIÓN ADULTO -NIÑO y como víctima también puede hacerse adicto a sustancias o a cosas. Porque necesita amor protección, aprobación y se siente merecedor de ello, puede reaccionar con ira, con violencia o con silencio. Sin embargo el niño amado, hace que esté conectado a su ADULTO INTERIOR, es sensible, alegre.
Lo que hace , la acumulación de las experiencias del niño, es que podamos SENTIR y, cuando no podemos SENTIR, no podemos usar la sabiduría.
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