La fuerza y entusiasmo con la que Gabi Heras nos cuenta su proyecto de
humanizar las unidades de cuidados intensivos nos ha dado la esperanza,
de que la sanidad española no está muerta, aunque esté acosada por
múltiples enemigos internos y externos. Y que puede, con iniciativas tan
valiosas como esta, despertar de una pesadilla tecnocrática en la que
el paciente desapareció de su mirada y se deshumanizó.
Con
médicos como él y, como muchos otros, que han adoptado su programa para
llevar empatía, escucha activa, compasión, meditación a unos de los
lugares donde más se sufre, en los límite agudos entre la vida y la
muerte, la sanidad podría recuperar el corazón de la vocación médica,
ayudar a atravesar la difícil experiencia de la enfermedad y la muerte
con sabiduría y compasión ante la vulnerabilidad humana que es cuerpo,
mente y espíritu. Con el corazón en las manos el mundo puede cambiar. Es
responsabilidad de todos.
Una entrevista de Beatriz Calvo para Ecocentro TV.
www.proyectohuci.com
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